Mediante el proyecto UNA ESCUELA SUSTENTABLE no es «UNA» sino varias las escuelas públicas que se van construyendo año a año en distintos países de Latinoamérica. En 2016 se construyó la primera en Uruguay (en Jaureguiberry), en 2018 fue en Argentina (en Mar Chiquita) y en 2020 será en Chile (Lo Zárate – Cartagena – Región de Valparaíso). Las dos primeras se hicieron junto con Michael Reynolds “el Guerrero de la Basura”, lo que le dio gran repercusión, pero en esta edición se ha optado por otro sistema que cuenta con diseño participativo y técnicas de bioconstrucción con materiales naturales.

El proyecto arquitectónico se ha realizado mediante un proceso de diseño participativo con la comunidad y la ejecución se llevará a cabo durante sólo 45 días mediante un curso de construcción y voluntariados

El diseño lo ha realizado el estudio de arquitectura ecuatoriano ALBORDE mediante un proceso participativo dirigido por ellos y otras entidades como CÍCLICA, uno de los socios locales. Cabe mencionar que no se trata únicamente de un proyecto de arquitectura o construcción, sino que engloba muchos otros aspectos. La nueva escuela contará con diseño bioclimático, energías renovables, sistemas de captación y gestión de aguas,  producción de alimentos, gestión de residuos y una transformación en la línea educativa de la escuela.

Principios Sustentables

Los organizadores son distintas entidades de Uruguay y Argentina, el diseño arquitectónico lo hace un estudio de Ecuador y varias entidades de Chile son el vínculo con el territorio.

Podría decirse que el proyecto no empieza el día de inicio de la obra ni acaba con el corte de cinta. Ni siquiera sería acertado decir que empezó hace varios meses con el proceso de selección al que se presentaron más de 50 escuelas. El proyecto «Una Escuela Sustentable» es UNO desde la construcción de la primera escuela hace cuatro años en Uruguay. Desde entonces se han construido la escuela de Argentina y otros centros educativos vinculados a éstas y se siguen realizando múltiples actividades por parte de TAGMA y CAMINANTES, las entidades organizadoras del proyecto. Lo mismo se espera en Lo Zárate, donde se está adaptando la malla educativa y seguirán realizándose actividades vinculadas al proyecto.

La ejecución se realizará durante sólo 45 días a base de voluntariados y un curso de construcción y temas afines, mediante el cual los participantes aprenderán en la propia obra y en sesiones teóricas los sistemas constructivos y ecotecnologías empelados en esta escuela y otros que enseñarán expertos de diversas procedencias. Las personas interesadas en inscribirse a este curso, pueden hacerlo mediante el siguiente formulario.

No todo va a ser obra nueva. También se sustentabilizarán algunos recintos existentes de la escuela que se eligió porque ya trabajaba con huerto, granja, yoga, terapia ocupacional y otras disciplinas de carácter medioambiental y social.

El desafío de construir en tiempo récord obliga a privilegiar sistemas de prefabricados y materiales que serán trabajados en seco. Algunos de los materiales a emplear son ladrillos de tierra cruda y aislantes térmicos en base a fibras naturales o recicladas como la lana de oveja, la celulosa de papel o un colchón radicular, aislante de origen chileno a base de raíces.

Conoce más a fondo el proyecto visitando la web de Una Escuela Sustentable

Mira esta vídeo-conferencia donde parte del equipo te explica el proyecto.

Escuela Sustentable
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